La tortuga gigante de Aldabra es uno de los últimos gigantes del planeta: hasta 250 kg, una esperanza de vida que supera el siglo, y una población salvaje de más de 100 000 ejemplares concentrada en un solo atolón de las Seychelles. La paradoja es que ese atolón es uno de los lugares más difíciles de visitar del mundo. Aquí van las dos maneras de ver estas tortugas: la expedición y la versión accesible.
© Joel Ambass / Unsplash
© Moritz Feldmann / PexelsAldabra de verdad: una expedición, no un viaje
El atolón de Aldabra, patrimonio mundial de la UNESCO, queda a más de 1 100 km de Mahé, en el extremo de las Seychelles exteriores. Sin pista de aterrizaje, sin hotel, sin habitantes permanentes: solo una estación de investigación y la mayor manada de tortugas gigantes de la Tierra, pastando en libertad desde siempre.
Solo se llega en barco de expedición o yate fletado, en itinerarios de 7 a 14 días por las islas exteriores, con desembarcos escoltados por los rangers de la Seychelles Islands Foundation. La temporada práctica va de noviembre a abril, con el mar más tranquilo de enero a marzo. En cuanto al presupuesto, calcula entre 8 000 y 15 000 euros por persona (precios 2026), más las tasas de desembarco y conservación.
Una vez allí, los encuentros están casi garantizados: con más de 100 000 tortugas en el atolón, te cruzas con ellas a los pocos minutos de desembarcar en la estación de Picard. Entre tortuga y tortuga, el atolón alberga cangrejos cocoteros, la última ave no voladora del océano Índico y lagunas intactas.
La versión accesible: Curieuse, a 20 minutos de Praslin
Para la mayoría de los viajeros, la verdadera respuesta a «dónde ver tortugas de Aldabra» no es Aldabra. Poblaciones introducidas viven en libertad en varias islas interiores de las Seychelles, y la mejor experiencia está en la isla Curieuse, un parque nacional a 15-20 minutos en barco de Praslin.
Un centenar de tortugas gigantes pasea libremente alrededor de la estación de los rangers y por la playa de Anse St José. Caminas entre ellas, sin vallas ni recintos, con los rangers del parque pendientes. La excursión de un día desde la playa de Côte d'Or cuesta unas 800 a 1 500 rupias seychelenses por persona, tasas del parque y esnórquel incluidos (precios 2026), a menudo combinada con el islote St Pierre.
© Logan Hamm / Pexels
© Vika Glitter / PexelsOtra opción sin barco: varias islas interiores, incluida La Digue, mantienen grupos de tortugas en libertad o semilibertad. Menos salvaje que Curieuse, pero perfecto si tu itinerario no pasa por Praslin.
¿Aldabra o Galápagos?
Las dos únicas tortugas gigantes que sobreviven en el planeta viven a 15 000 km una de otra. La de Galápagos es algo más pesada; la de Aldabra, mucho más numerosa: unos 100 000 ejemplares frente a 15 000 en Galápagos. La diferencia práctica para el viajero: en Galápagos el encuentro ocurre en las tierras altas de Santa Cruz, dentro de un viaje ya de por sí lejano y caro; en las Seychelles está al alcance de una simple excursión de un día desde una isla de vacaciones.
Lo práctico
La estación seca, de abril a octubre, ofrece las travesías más cómodas hacia Curieuse, pero las tortugas están todo el año. La mañana y el final de la tarde son los mejores momentos: en las horas de calor, las tortugas se refugian a la sombra. Y olvídate de darles comida: estos animales no necesitan de nosotros nada más que espacio.









