Churchill, en la bahía de Hudson, es el destino de osos polares salvajes más accesible del mundo: cada otoño, vehículos de tundra especializados salen a diario al encuentro de los osos que se reúnen en la costa esperando que se forme el hielo marino. Octubre y noviembre concentran decenas de osos al alcance del pueblo, incluidos machos jóvenes que combaten y madres con crías, mientras que los visitantes de verano pueden avistar osos desde barcos junto a miles de belugas. Accesible solo en avión o en un tren de dos noches desde Winnipeg, este remoto puesto subártico ha construido en cuatro décadas una cultura de observación rigurosa donde la seguridad es lo primero.
Fauneya registra 1 lugares para ver Oso polar en el mundo, con probabilidades mensuales de avistamiento e información práctica.