Las aguas negras del Río Negro y el archipiélago de Anavilhanas, cerca de Manaos, son el lugar clásico para avistar el delfín rosado del Amazonas, o boto, uno de los únicos delfines del mundo que vive por completo en agua dulce. Más grande y extraño que sus primos marinos, el boto se vuelve rosado con la edad y se desliza entre los árboles anegados del bosque inundado, observado desde pequeñas embarcaciones en tranquilas salidas fluviales. Los avistamientos se mantienen todo el año, y los meses de aguas bajas, de agosto a noviembre, concentran a los delfines en canales cada vez más estrechos para los encuentros más fáciles y frecuentes.
Fauneya registra 1 lugares para ver Delfín rosado del Amazonas en el mundo, con probabilidades mensuales de avistamiento e información práctica.