Fauneya

Antes un importante caladero ballenero, las Azores se han convertido desde mediados de los años 80 en un referente de observación sostenible de cetáceos. Una población residente de cachalotes se alimenta a lo largo de las profundas fosas frente a Pico y São Miguel. Vigías observan a las ballenas desde tierra antes de que los barcos se acerquen. Algunos operadores ofrecen también encuentros en el agua bajo protocolo.