En Nepal, los elefantes asiáticos son escasos, con una población estimada entre 500 y 1.500 individuos, concentrados principalmente en los parques del Terai. Chitwan, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, ofrece avistamientos regulares en paisajes de praderas y bosques de sal, junto a rinocerontes unicornes y, en ocasiones, tigres de Bengala. Más al oeste, Bardia es más salvaje y mucho menos visitado, con safaris a pie que permiten seguir elefantes, tigres y gaviales a lo largo del río Karnali. Un destino ideal para combinar varias especies emblemáticas. Mejor época: estación seca, de octubre a abril.